El pasado 11 de Octubre el departamento de Dibujo organizó una salida con alumnos de 1º ESO y con alumnos de 1º y 2º de Bachillerato Artístico para ver in situ al artista Ricardo Cavolo pintando el mural del silo, dentro del proyecto “Titanes”.  iamtitanes.com

Los alumnos tuvieron la oportunidad de conocer de primera mano los motivos por los que el autor había decidido hacer ese diseño y también se prestó a que se le hiciesen preguntas sobre su trabajo como artista.

Ricardo Cavolo les explicó que siempre suele realizar trabajos artísticos basándose en alguna experiencia personal o haciendo crítica a alguna situación social. En este caso quería hablar de las enfermedades mentales, ya que muchas veces se las esconde y se considera tabú hablar de ellas. Contó que hace años sufrió una depresión y al superarla se dio cuenta de cómo los fantasmas y miedos con los que había luchado también le habían ayudado, conviviendo con ellos, a ser una persona más grande y a aceptarse tal y como es. Quiso representar a una niña valiente que lucha contra esos fantasmas mentales que la rodean, para que no la paralicen. Es inevitable relacionar a esta niña luchadora con Don Quijote de la Mancha que también luchaba contra sus propios gigantes, fruto también de su mente.

Para dibujar los fantasmas no quiso reflejar los típicas sábanas blancas con dos agujeros. Se inspiró en las imágenes del “viaje de Chihiro” dirigida por Miyazaki, unos fantasmas que cubren su cara con máscaras. También comentó que estos fantasmas que rodean a la niña no están cómodos en su papel, por eso algunos se muestran tristes. 

Es de destacar que los fantasmas dibujados en la nave anexa al silo y las casetas independientes fueron pintados por alumnos del Centro Ocupacional, coordinados por el artista y por sus propios profesores. Sin duda, estos chicos y chicas son los verdaderos titanes y valientes de este proyecto.

A pesar de que Ricardo Cavolo habla de un tema oscuro, él quiere representarlo de una forma optimista, es por ello que decidió, como en la mayoría de sus trabajos utilizar colores vivos, saturados, alegres y complementarios. En este mural también aprovecha los recovecos del edificio, salvando las irregularidades y utilizando el muro oeste del silo para plasmar la cara de la niña y que sea distinguible incluso desde la sierra de los molinos. También ha sabido potenciar la verticalidad de la torre del edificio del silo para dibujar una de esas espadas, en azul intenso, que aprieta fuertemente con su mano.

Se le preguntó por los cuatro ojos que aparecen en todos sus personajes y dijo que cuando tenía tres años sus padres se separaron y él fue a vivir con su madre y su nueva pareja de etnia gitana. Él siempre le preguntaba a su padrastro por qué sabía tanto de todo sin apenas haber ido al colegio, y él le decía que siempre había viajado mucho, había conocido a mucha gente y “quien ve mucho, sabe mucho”.  Es por eso que él decidió hace tiempo que sus personajes tendrían cuatro ojos porque son personas sabios. Un poco por la misma razón les dibuja llamas de fuego, porque dice que son personajes a los que tiene mucho cariño y los quiere representar cargados de fuerza y energía positiva.

Contó muchas más cosas sobre su vocación de artista, sus estudios en Bachillerato artístico, después Bellas Artes… próximo proyecto en Singapur... Fue un placer hablar con él y haber podido entender un poco más de su obra, un mural sin duda diferente a lo que estamos acostumbrados a ver.